Al final fue negro carbón y nos dejó rojos de la calentura (???).
Bueh, pasando en limpio, el Defe había arrancado no tan cómodo, pero sí muy sólido contra Carboneros, el partido por la segunda fecha del Torneo Interno de la UBA. Tardó unos minutos, aunque al tiempo que se imponía superior en el juego lograba la ventaja en el resultado. La primera parte se había ido y dejaba el 2-0 a favor, inobjetable y justo. Pero el complemento cambió increíblemente con desbarajustes en el juego y alguno que otro también emocional y la cuestión terminó 3-3, con mucha bronca y sabor a derrota.
Con gran convocatoria, 17, el equipo terminaba su entrada en calor y a la cancha salían Fede, Juanjo, Agus, Bata, Vicio, Diego, Lucho M, Cito, Marki, Nacho y Juanma. Haciendo fila, al lado del Guachín, esperaban Juan Mush, Tufa, Javi, Mati, Lucho A, El hijo del viento y esas turbinas azules que hacen levantar vuelo hasta la Tota Santillán (?) (muy buenas Kaká!).
Con mucha prestancia, la última línea recuperaba rápido la pelota para que el medio empezara a jugar. Con paciencia, se intentaba una vez, y otra y otra. El rival lo permitía. Y cuando se alcanzó la fluidez necesaria, partió un bochazo para Marki de ¿la zurda de Cito, la derecha del Pela? –al notero ya desde ahí se le habían mojado los papeles-. El messías hizo su primera aparición en pleno ataque, por la punta derecha, enredó al primer marcador, le quebró la cintura al segundo y mandó el centro pasado… dicen que dijo que vio dos azules. Uno era Cito, que venía con la bolea armada desde Belgrano y con el gacelazo (?) desde afuera del área puso el 1-0.
Al ratito, el Puma bajó un pase a cinco metros del arco y la aguantó hasta que un planchazo lo frenó. Penal. Y penal de Morete es gol. 2-0. Además, un carbonero se iba expulsado por doble amonestación.
Con los números a favor, el azulón se paró más adelante y entre las andanadas de jota jota Alves, las diagonales de La Vieja y las conexiones entre Marki y el Puma, se generaron un par de situaciones más que murieron en el go-uhhh (?).
Juan por Bata, Mati por Cito y El Pájaro Agrati por Marki, eran los primeros cambios para el segundo tiempo del que evitaremos intentar explicar lo inexplicable: ¿Cómo nos dejamos empatar? No es para tantos problemas, porque por suerte el grupo tiene sus respuestas. Pero sí, Carboneros primero descontó y después empató. Con Javi y Tufi ingresados para cubrir las bandas, El Indomable (Vicio) tomó las riendas y perforó el carril izquierdo. Ganó un corner más, vino el centro del Pájaro y un interminable y gran cabezazo de Agus, que fue el 3-2, por fin, cuando la pelota se metió pegadita al segundo palo.
La brújula seguía rota, el Defe inconexo y por eso el rival buscó otra vez. Cuando se jugaban ocho minutos de adición, encontraron un penal y sentenciaron la tarde, 3-3.
El golpazo –la manera por sobre el empate final-, todavía duele pero será útil para aprender y corregir.
Sí, hay que reconocerlo, esta vez hicimos un poco de agua. Así lo terminó viendo la plateísta de la fecha (?).
Las fotos del evento siguen brillando por su ausencia. Esperemos que para el viernes un bendito fotógrafo se apersone en Ciudad, sino lo de los colores y el agua no se lo cree nadie (?).

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